La otra cara de la subida de las pensiones en 2023: Hacienda se queda hasta el 40% de su revalorización

La otra cara de la subida de las pensiones en 2023: Hacienda se queda hasta el 40% de su revalorización
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Este 2023 llega con algunas novedades para los pensionistas. Una de ellas es que los jubilados de la Seguridad Social verán en sus pensiones una subida del 8,5% conforme al IPC. Es decir, para compensar la pérdida de poder adquisitivo por la inflación, tendrán una retribución algo mayor, como está estipulado en los Presupuestos Generales del Estado. Pero claro, este incremento viene acompañado también de más impuestos que pagar, con saltos de hasta 1.400 euros en el IRPF.

Si bien aún así es una buena noticia para los pensionistas ya que sus prestaciones seguirán siendo más grandes tras tributar, Hacienda se queda el 40% de las revalorizaciones. Veamos en detalle todos los casos.

La subida de las pensiones. El pago de la prestación correspondiente al primer mes del año está apunto de darse a los jubilados. Y este año, tal y como comentábamos, viene engordado (para evitar pérdidas de poder adquisitivo). El incremento del 8,5% que experimentarán las pensiones contributivas es el resultado de la media del IPC entre diciembre de 2021 y noviembre de 2022. Y las pensiones no contributivas seguirán manteniendo la subida del 15% adicional que se aplicó desde el pasado mes de julio.

Eso quiere decir que las pensiones mínimas subirán entre 18 y 113 euros al mes y las máximas alcanzarán los 3.059€ mensuales, por catorce pagas, en comparación con los 2.819,2€ anteriores.

Ganar más para pagar más. No hay que olvidar que a la hora de tributar en Hacienda, las pensiones son consideradas rendimientos del trabajo igual que los salarios. Y eso significa que los pensionistas tienen que pagar IRPF como hacían antes, cuando estaban en activo. Este año, ganarán más por la subida del 8,5%, tributarán también alrededor de 1.400€ más de media en la próxima declaración de la Renta.

¿Cuánto exactamente? Todo dependerá del importe de cada pensión, las circunstancias personales y el tipo de gravamen que se aplique en sus respectivas declaraciones del IRPF. Pero, tal y como se comenta en este artículo de El Economista, si tenemos en cuenta una pensión media de un jubilado de 70 años y soltero (que se sitúa en torno a los 19.000€ al año), veremos una subida en lo que tendrá que pagar a Hacienda de 170€ al mes. Un total de casi 1.600€ al año.

En el otro extremo, los beneficiarios de la pensión máxima, que por primera vez rompen la barrera de los 3.000 euros mensuales (3.059,7€ mensuales por catorce pagas), el incremento en su IRPF será cercano a los 1.300€, aportando cerca de 9.000€ por este tributo al año. Eso significa que se quedarán apenas un 5% de la subida del 8,5 tras pagar impuestos.

Pero ojo. Hay que tener en cuenta también que los pensionistas que tengan una prestación menor de 22.000 euros y este sea su único ingreso no tienen la obligación de hacer la declaración de la renta. En el caso de que tenga varios pagadores, tampoco tendrá obligación de presentar la declaración de la renta si la suma de las cantidades percibidas por el segundo no superan los 1.500 euros.

Pero cuidado. Porque de igual forma, los casos que no tenían la obligación de presentar la declaración de la renta hasta ahora, quizás vean superado ese límite con la subida. Un jubilado cuya pensión fuera el año pasado de 20.200 euros anuales, pasarán ese límite con el incremento del 8,5%. Y en 2023 tendrán que presentar el IRPF en la Declaración de la Renta.

Vuelta a las manos del Estado. Según apuntaba el Gobierno, la subida de las pensiones de este año tiene un coste de alrededor de 13.000 millones de euros para el Estado. Unos 3,5 puntos de PIB. Pero tal y como hemos comentado, parte de esos 13.000 millones volverán al estado vía impuestos. Aunque no está claro cuánto exactamente recaudarán en IRPF, el Registro de Economistas Asesores Fiscales explica que la cifra podría ascender a 2.000 millones.

Este pasado 2022 ha sido un año récord en cuanto a recaudación de IRPF. Según los datos de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, la AIReF, los contribuyentes pagaron más de 109.000 millones por IRPF el año pasado, el dato más alto de la historia. Una cifra que asocian al crecimiento del empleo, los salarios. Y, claro está, las pensiones.

Imagen: Unsplash

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